sábado, 29 de enero de 2011

Un regalo bello!

Un regalo inigualable para el día de la amistad: una misa por tus amigos.

En este mes de Febrero, mes en el que en muchos países se celebra el amor y la amistad, Catholic.net ha solicitado a varios sacerdotes alrededor del mundo que celebren la Eucaristía por nuestros amigos el 14 de Febrero, para que Dios nos ayude a conservar y hacer crecer esa amistad.

Sin duda alguna, la Eucaristía es la mayor muestra de amor que puede existir. Es una muestra de Amor infinito, Dios que se entrega por amor al hombre. Así mismo, es fuente de gracias infinitas para los que participan en ella.

¿Qué mayor muestra de amor les puedes regalar a tus amigos, que una misa celebrada por ellos?

No tienes que pagar nada, pues las misas han sido donadas por los sacerdotes y es un servicio totalmente gratuito.

Pero también puedes enviar a tus amigos como regalo del Día de la Amistad, un certificado de la misa que se celebrará por ellos, como muestra palpable del cariño que les tienes. El costo del certificado es de $5 usd.

Ellos te lo agradecerán enormemente y Catholic.net también, pues estarás dando un regalo muy valioso a tus amigos y a la vez, nos estarás ayudando con tu granito de arena a poder continuar con nuestro servicio a la Iglesia.

Para regalar una misa a tus amigos más queridos, sólo tienes que llenar el formato que encontrarás en: http://es.catholic.net/amoryamistad y, de manera automática, sus nombres serán incluidos en las Celebraciones Eucarísticas que se llevarán a cabo con esta intención.

Si usted es sacerdote y quiere ayudarnos celebrando una misa adicional por esta intención, también encontrará en: http://es.catholic.net/amoryamistad un botón para hacérnelos saber.

Que Dios los llene de bendiciones
Lucrecia Rego de Planas
Dirección
Catholic.net

martes, 25 de enero de 2011

Algo está cambiando en mí

Cada que hago oración (que no es tan seguido como quisiera), algo pasa en mí que me hace sentir como otra persona distinta, tal vez debería orar con más frecuencia... no soy muy buena para expresar lo que quiero, tengo claro que ni las personas ni Dios son adivinos, hay que saber pedir y saber qué pedir.
Recuerdo todo aquello que sentí hace unos 13 años, en ese entonces para mí las misas y ceremonias religiosas eran sólo para bodas y XV años, era... ¿superficial? tal vez sí, quizás un poco nada más, el caso es que hoy no soy esa misma persona, probablemente la esencia siempre permanezca pero los pensamientos, las costumbres y los sentimientos van cambiando conforme a nuestras vidas.
Algo está cambiando en mí, cambia cada semana, día, instante, cambia conforme mi pasión y devoción, cambia según me va pasando la vida, cambia como cambian los colores del cielo en el día. ¡Qué hermoso es sentir que tengo alguien que me abraza espiritualmente! Podré sonar mocha y, eso no me interesa. Dios está en mí y está haciendo que cambie mi manera de ver la vida.
No soy perfecta, ni santa, ni una buena cristiana, lo que soy, se reduce a ser una creyente más que vaga por la vida con complicaciones de todo tipo, con defectos y virtudes, con actitudes buenas y malas, con alegrías, enojos y tristezas, soy lo que he querido ser y lo que la vida en parte ha hecho de mí.
Creo en ti Señor Jesús, creo en tu misericordia infinita y en tu gloria inagotable dadora de vida eterna, creo que no soy perfecta y que jamás lo seré, sé que no soy la mejor persona y que para eso me falta mucho, creo que para creer en ti y seguirte no necesito ser un 'ente' falto de malos pensamientos, lo sé porque soy persona y las personas tenemos todos esos matices.
La semana pasada, por ejemplo, estaba con la injuria en la boca, sintiendo decepción por aquellos que usan tu nombre y el del 'amor' para dañar a otros, yo pude, gracias a ti y a muchas situaciones lograr dormir esos pensamientos fúricos y aplacar esa ira que invadía mi ser. Yo no sé por qué nos pones pruebas que muchas veces nos son tan difíciles de pasar, pero sé que tengo la capacidad de afrontarlas porque por alguna razón lo hiciste y confiaste en que tengo esa habilidad y, aunque me desconcierte, sé que tengo de algún modo la solución, no sólo en mi cabeza y corazón, también en mi fe.
Y sabes que Señor Jesús, creo en ti y no me avergüenza decirlo, creo que tu poder es suficiente como para hacerme resplandecer entre las tinieblas, y si seguirás cambiando de mí lo que te plazca, lo haré porque sé que será lo mejor, aunque me llamen como se les de la gana por creer en ti. Si voy a hacer algo por ti, que sea aceptar tu voluntad, y si algo en mí va  a cambiar, que así sea.

miércoles, 19 de enero de 2011

La mayor bendición de la vida se llama AMISTAD y los amigos, son la familia que elegimos.

Te lo diré despacio
   lentamente
      en aumento:
         Jesús te puso en mi camino
            por algo, por lo que sea
               pero debí portarme bien
                  muy bien
porque soy muy feliz
de coincidir mi camino contigo...
     
¡GRACIAS por ser MI AMIGO!

viernes, 14 de enero de 2011

Les cuento el cuento corto de Daniel conmigo.

"Historia de las religiones", así se llama la clase en que lo conocí. - Lo que me gusta de ti- me dijo- es tu fe. Y es que la fe era algo que yo tenía y él no. ¿Por qué? Nunca lo supe, y ahora que lo analizo tal vez jamás lo sepa. Nunca imaginé que alguien me gustara tanto desde la vez primera que lo vi, eso pasó con él, incluso con una sensación tan fuerte y estrepitosa que muchas veces me asustaba.
-Me gustas- me decía constantemente. Y yo, sonreía pensando en lo mucho que él a mí, pero algo en mi interior me indicaba que aunque me gustara mucho, no era precisamente lo que yo necesitaba. Y no lo necesitaba.
Recuerdo la primer clase que tuvimos juntos, al pasar la hoja dónde debíamos anotar nuestro correo electrónico, eché un vistazo para ver su nombre, lo cuál se facilitó bastante con el hecho de que era el primero en esa lista. "Daniel".
Por el momento aquel, simplemente me interesé en su nombre y llevamos una relación cordial y respetuosa entre mi catolicismo y su ateísmo. Recuerdo también a aquel señor que iba con nosotros y en sus constantes gritos llenos de deseperación intentando sacar de sus casillas a Daniel, pero que nunca consiguió. - Debes creer en Dios, ser católico ¿¡cómo puedes andar por la vida sin religión?!- gritaba deseperado, como queriendo introducirlo a un secta. Danny, jamás se molestó con el sujeto.
A pesar de su no- religión a Daniel no le hacían falta buenos modales ni buenas actitudes como podría pensar la gente con cerebro de chícharo, Daniel siempre ha sido alguien respetuoso y amable, generoso, con buenos sentimientos, siempre ha sido más tierno y más humilde que muchos de aquellos que se ufanan de buenos cristianos. El señor ese incluso, en una de las últimas clases del semestre trató de justificar a los sacerdotes pederastas con el argumento de que "los niños son coquetos"... ¡Válgame el cielo! Daniel se molestó bastante y me dijo al salir del aula, - ¿Para eso estuvo chingándome todo el curso? ¿Para defender pederastas? ¡Qué no mame!. Y tenía toda la razón.
Después que terminó el semestre seguimos viéndonos y saludándonos con mucha emotividad, debo mencionar que tenía novia y lo que me volvía loca por él, era que a pesar de sentir que le gustaba muchísimo no me decía nada, precisamente por respeto a su relación. Tiempo después se cambió de turno y terminó con su novia, ya ni recuerdo cómo me enteré, el caso es que conseguí su correo electrónico y le envié uno diciéndole quién era, mi sorpresa fue cuando me contestó el correo y me agregó en sus contactos.
Pasó tiempo sin verlo ni saber de él, casi no me conectaba o no coincidíamos simplemente, una vez por algunas diligencias que tenía que realizar me entretuve más de lo planeado y para pasar el tiempo comencé a orar en mi mente y a pedirle a Dios verlo, me entregaron lo que esperaba y fui directa a comprar transvales, había gastado más de lo debido y sólo ajustaba ocho, no me quédó más remedio que formarme bajo ese sol brillante para tener cómo regresar a casa. Pasaron 45 minutos haciendo fila para comprarlos y me encontraba totalmente exahusta y deseperada, cuando al irme ¡por fin! a casa, lo vi y nos miramos como escena de telenovela de Televisa, nos saludamos y nos quedamos varios minutos frente a frente sin cruzar palabra pero mirándonos como lelos. Ja, ja, ja, ja fue tan, pero tan raro. 
Vinieron después sucesos difíciles de narrar por escrito, pero la razón por lo que decidí escribir esto en éste portal es que tal vez había olvidado la grandeza de Dios y su misericordia infinita, muchos cambios ajenos a Danny surgieron en mi vida y yo, había olvidado que muchas veces Dios nos pone las cosas en la nariz y por terquedad no las vemos, o nos aferramos a situaciones que no nos convienen. 
Gracias a Dios y a las situaciones que viví las últimas veces con Daniel pude creer de nuevo en las señales divinas, en esas que vienen del cielo de manera extraña y tal vez sinsentido, hoy, Daniel y yo no nos hablamos, dejamos de hacerlo hace unos meses después de ponerle un hasta aquí a mis pensamientos que iban y venían sin orden lógico.
Decepcioné a Danny, lo he hecho con mucha gente, y no me siento orgullosa de ello, pero me siento cómoda de saber que fui lo más sincera posible con él y que quizá el momento en que lo perdí a él, gané mi libertad y mi propia fe en mí. Daniel fue un buen amigo, fue los ojos que me decían que era hermosa más allá de lo físico, fue lo básico pero no lo indispensable. A él le gustaba mi fe, a ambos el respeto que había entre los dos, pero lo que definitivamente me gustó de él, fue el mayor de los regalos que pudo haberme dado, la tolerancia de pensamiento y la aceptación de mis propias creencias.

martes, 4 de enero de 2011

Gracias a La Vida

Comienzo el año con cambios en todos los aspectos de la vida. Dios es sabio y ha sabido colocarme en donde debo estar en el lugar y momento justo, me ha rodeado de personas que amo y que me aman, personas que bien o mal me han servido para ser quien soy, quien debo ser y que son la base de lo que está por llegar. Gracias Dios mío y ¡gracias a la vida!

Jesús, tú eres la verdad y la vida.