viernes, 19 de noviembre de 2010

Sólo por ti es que no caigo...

Señor, he tenido días difíciles. Días en que me levanto sin sentir que logré descansar, noches en que sueño tantas y tantas revolturas, revolturas que carecen de sentido y, que a pesar de ello me inquietan. No sé exactamente la significación de ello, pero sé que tú estás conmigo.
Dios mío, me he sentido viva de una manera extraña, puedo decir que gracias a ti me siento más feliz en muchos aspectos, más libre en otros, pero es inevitable no sentir dolor en ciertos aspectos de mi existencia, no puedo dejar de lado sentirme triste por mi infeliz cumpleaños y aún así sabes que te agradezco todo, mi papá está a nuestro lado, y muchas personas se acordaron de mí, pero no voy a negar que todo lo triste y frustrante que siento es porque siento que parte de mí llamó toda esa negatividad.
En fin, necesito tanto de tu ayuda, tengo semanas pidiéndote un poco más de fuerza, de paciencia, de resistencia, necesito tanto de ti, en verdad te necesito tanto. No me dejes sola por favor. No me dejes que te necesito hoy más que nunca. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario