A veces, soy tan distinta, tan distinta y distante que me cuesta trabajo conocerme realmente a mí misma. Quién sabe por qué nací ese día, supongo que como todo lo que hay en mi vida tiene un significado especial que Jesús quiso regalarme, hace unas horas que fui a misa y estando frente a él, le agradecí por confiarme la vida, por darme ya 27 años, por prestármela a pesar de saber que muchas veces no soy capaz de hacer lo correcto y de que en muchas ocasiones vuelvo a caer en lo mismo.
Al principio comenté 'me hizo mujer', y lo recalco porque a cambio de muchas otras de mi mismo género, no me siento menos, ni el sexo débil, ni que vine al mundo a sufrir como mártir de telenovela de Televisa. Creo que cada individuo posee la suficiente inteligencia como para llevar su vida de la mejor manera. No hay un manual de vida, y ¡qué bueno! porque el que se tropieza aprende a levantarse y, el sufrimiento, dolor y tempestades, no son exclusivos de la mujer.
Gracias a Dios, he tenido la oportunidad de conocer personas, muchas personas que le han dado a mi vida un sentido distinto, aún ando en ella sin saber exactamente el motivo por el que Jesucristo ha decidido dejarme en ella, pero me ha dado la gracia divina de aprender de todas esas personas que han pasado por las páginas de mi libro, unas más capítulos que otras, unas apenas unas cuantas paginas, otras, simplemente líneas, pero que sin duda, han sido puestas en mi camino, porque Dios lo quiso así.
No tengo respuestas de tantas cosas. Tengo ganas de vivir y de hacer que mi vida tenga un sentido bueno no sólo para mí sino también para todos los que me rodean. ¿Saben? Me quejo bastante seguido de que no tengo lo que quiero, unos me dicen que porque no lucho lo suficiente, muchos de ellos no saben que lo hago con todas mis ganas. Lo que tampoco saben, es que no sólo basta luchar o querer las cosas. Ahora lo sé. Sé que Dios tiene preparadas muchas cosas para cada uno de nosotros, sin importar género, edad, nombre, estudios, estado civil o estatus socio-económico.
Sólo sé que esas cosas que él tiene preparadas, no siempre las comprendemos, o las rechazamos o no queremos, en muchas ocasiones luchamos tanto por algo que cuando lo logramos alcanzar... nos desilusionamos tanto. Por eso, he decidido que ya no voy a luchar por sueños inalcanzables, comprendo que muchas veces uno es terco e intenta una y otra vez algo que, simplemente no era para nosotros y, me refiero a situaciones, acciones, personas...
Dios mío, ¡gracias por darme vida! gracias por permitirme llegar a los 27 años, por darme la confianza de que haré algo bueno y por ello (supongo), sigo aquí. Tal vez, bueno, no tal vez, estoy segura que en los años que me has dado de vida, he decepcionado a muchos, y lo seguiré haciendo, no soy perfecta, jamás lo seré, pero necesito tanto de tu ayuda para ser mejor persona. Una vez un amigo me dijo "querer acercarse a Dios no nos hace santos", es verdad, como también es verdad que no pretendo serlo.
Dios mío, me has dado tantas cosas que no me atrevo a pedirte una más. Gracias por darme a mi familia, por permitirme estudiar lo que he querido (pese a la alergia que le causa a muchos), por pertenecer al coro, por los amigos (que están, que se fueron, que vendrán), por la gracia de sentirme amada, por sentir que he pertenecido a algo (aunque a veces sienta que desencajo), por poner en mi camino seres espectaculares. Gracias por darme vida y por creerme capaz de llevarla a cabo.
¿Sabes qué Dios mío? Tú y sólo tú sabes lo que hay en mi corazón, en mi mente, en mi alma. Sabes que deseo algo con todas mis fuerzas pero no te lo voy a pedir, porque sé que me lo darás sin que te lo pida, siempre y cuando sea tu voluntad, sé que las cosas no se fuerzan, pero si te voy a pedir algo, muchas cosas, posiblemente me beneficia, pero prefiero pedir por otros que algo para mí directamente.
Bendice por favor Dios mío:
- A mi familia y amigos, para que los libres de toda enfermedad que afecte el corazón, el cuerpo, el alma y el espíritu.
- A mi familia, que me ha dado gran parte (no sólo física) de lo que poseo.
- A los niños que me rodean, que son lo que me vuelven a la vida.
- A mis amigos, por aportar un trozo de su alma para enaltecer la mía.
- A mis NO amigos, porque sin proponérselo, también han hecho de mí gran parte de lo que soy.
- A Danny, por ser el ejemplo máximo de que Dios todo lo une, aún lo más distinto, pero sobretodo porque las cosas son como Dios manda, no como los hombres quisiéramos que fueran.
- A Cristy, por darme su apoyo durante tantos años.
- A Perla, por abrirme sus oídos cuando más lo necesitaba en los tenebrosos pasillos de la escuela.
- A Héctor, por darme la confianza de hablar con él cualquier tema, por sentirme libre con él, porque me halaga cuando lo merezco y me regaña cuando también hace falta, porque ha sido el único amigo que se ha atrevido a decirme estás mal en esto por esto y l'otro, y de eso ¡vaya que he aprendido!
Por favor, Dios mío cuida de ellos, de mis maestros, de todo aquel que ha aportado algo positivo en mi vida y, que de alguna manera me ha llevado a acercarme más a ti. Sé que es mucho lo que te pido de cumpleaños, sé que pido más de lo que debería, sé que hay muchas cosas por las que tengo que luchar, pero también sé que mientras te tenga a ti, mientras tenga fe en ti, nada me faltará, aunque no lo quiera ver. ¡Feliz cumpleaños a mí! ¡Feliz día de todos los Santos a todos!
Anaelena de Todos los Santos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario