Les comparto:
El otro día llegué a la conclusión que Dios me habla a través de la música… noté como curiosamente (me había pasado varias veces) ponía el mp3 y dejaba fluir mis dudas, al presionar random como por arte de magia aparecían canciones respondiendo o mencionando temas que me brincaban en la cabeza una y otra vez.
Ayer, de casualidad desde que me levanté unos cantos comenzaron a bailar en mi cabeza una y otra vez, y otra vez, y una vez más… no me sentía bien del todo, me sentía algo cansada así que fui a mi cuarto a ‘cambiarme’ para hacer ejercicio, me recosté y cuando menos pensé comencé a arrullarme.
El día de ayer fue jueves, día de ensayo del coro. Me quedé dormida toda la tarde, desperté después de las siete, sinceramente tenía una flojera inmensa y un sueño que todavía tengo… pensé realmente en no ir, total que me levanté, me bañé y me dirigí al ensayo con más caviar que otra cosa.
La noche anterior pensé que mucha gente se ha puesto celosa por el coro, después pensé que el coro me ha traído más satisfacciones que cualquier otro sentimiento, luego que me ha dado grandes y buenos amigos, también, que en muchas ocasiones mis dudas se desvanecen con ciertos cantos… punto que me lleva al primero.
Pero qué casualidad fue llegar, así con flojera y todo, y descubrir que tres cantos que traje todo el día (al menos lo que duré despierta), estaban incluidos en la misa del domingo… no sé si haya sido coincidencia o una verdadera Dioscidencia, el caso es que lo sé y ayer lo confirme: “el auxilio me viene del Señor, bendeciré su santo nombre y aquí estoy para hacer su voluntad” aunque no comprenda por qué.
Marzo 09, 2012.
No hay comentarios:
Publicar un comentario