Hace mucho no comparto en este espacio, no he dejado de orar, sabes bien que más que nunca mi conversa contigo ha sido más frecuente, ahora quiero hacer público mi encuentro contigo.
Gracias Dios mío por ser tan bueno y misericordioso conmigo, por llenarme de tu infinita ternura y por recordarme que aunque muchas veces no entienda lo que pase, o esté sintiendo, sabes bien, y ahora también lo sé yo, que es porque será lo mejor.
Posiblemente no he cambiado mucho, tal vez ni siquiera lo haga pero te agradezco iluminar mi camino cuando no sé hacia dónde debo dirigir mis pasos. Me has dado Señor fortaleza cuando más debilidad sentía y resignación cuando vi desmoronar las esperanzas, sin embargo Señor mío, tengo mi fe puesta en ti, sé que me quieres, amas y deseas mi bien, me repito en mis adentros que todo lo que pase será para estar mejor, dejé de pedirte que sacaras de mi ser eso que carcome mis entrañas porque sé que si ahí sigue es por alguna buena razón, aunque me llene de desesperación e impaciencia.
Señor mío, gracias por ser mi amigo, por estar a mi lado, por darme un día más para respirar y la oportunidad para estar contigo más cerca. Te quiero mucho pero jamás tanto como tú me quieres a mí.